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Hubo votación dividida para la regularización y unánime para el plan de entrega voluntaria.
15 de mayo de 2026. El Senado convirtió en ley un proyecto votado en el 2024 en la Cámara de Diputados para la regularización de la tenencia de armas de fuego y el programa nacional de entrega voluntaria de armas y municiones para su destrucción.
El proyecto del Gobierno se aprobó en general por 40 votos a favor contra 26 en contra y solo se voto por unanimidad el artículo referido a la prorroga del plan de entrega de armas.
La iniciativa se aprobó con el respaldado de la Libertad Avanza, PRO, UCR, Provincias Unidas, Frente de la Concordia de Misiones, Primero los Salteños y la Neuquinidad, mientras que se opusieron a la ley el interbloque del peronismo y Convicción Federal que reunieron 26 votos.
El debate fue abierto por la presidenta de la comisión de Seguridad Interior y Narcotráfico. Carolina Losada, dijo que “este proyecto prorroga la entrega voluntaria de armas de fuego. Se puede hacer de manera anónima, tiene un incentivo económico y quien la entrega no tiene sanción por entregar un arma de fuego no registrada”.
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Por su parte, el senador peronista Martin Soria criticó el proyecto del Gobierno “las armas registradas ante el ReNAr aumentaron un 42%, la importación de armas de fuego se triplicó respecto a 2023 y las tenencias autorizadas crecieron casi 21%. Es imposible entender estos datos sin marcar la responsabilidad política de este gobierno”.
El cierre estuvo a cargo de la jefa de la bloque de la Libertad Avanza. Patricia Bullrich, dijo que “con este plan de regularización de armas de fuego se busca una lógica de responsabilidad y que haya una fuerte regularización de las armas a través de un sistema digital. Armas que hoy son más peligrosas porque no existe ninguna trazabilidad sobre ellas”
Puntos Centrales
El artículo 1 del proyecto incorpora un procedimiento para la regularización de la tenencia legítima de armas o sus repuestos principales. Regularización dirigida a los que carezcan de registración anterior o que teniéndola hubiere devenido en irregular. El plazo fijado para este procedimiento es de 360 días desde la entrada en vigencia de la ley.
Si quienes regularicen no son legítimos usuarios deberán iniciar el trámite presentando la solicitud junto con la autorización de tenencia del material. Si se encontraren impedimentos registrales y/o técnicos graves, se instarán los procedimientos administrativos y/o judiciales necesarios para hacerse del material involucrado.
Mediante el artículo 3 del proyecto se exime de las sanciones del 189 bis del Código Penal a quienes declaren sus armas. La exención operará a partir de la efectiva presentación ante el RENAR. También se los eximirá de multas por faltas administrativas.
También se establece que se deberá llevar a cabo una campaña de difusión, a los efectos de informar a la población sobre los alcances de esta ley. Y “solo a los fines estadísticos” determinar “la expresión de las causas o circunstancias que motivaran la posesión de hecho”
Finalmente se plantea una prórroga del Programa Nacional de Entrega Voluntaria de Armas de Fuego hasta 31 diciembre 2027, en las condiciones ya conocidas.
Impactos: 277












JER1
Impresionante este Soria, dijo “las armas registradas ante el ReNAr aumentaron un 42%, la importación de armas de fuego se triplicó respecto a 2023 y las tenencias autorizadas crecieron casi 21%”. Y agrega “…es imposible entender estos datos sin marcar la responsabilidad política de este gobierno” ¡¿O sea que los buenos números indicados son malos para este político?! Obviamente cierta parte del escenario nacional sigue divorciada de la realidad, equivocando el camino y distorsionando el tema, al cual llaman la problemática, mientras que las armas nunca han sido el problema. Por otro lado, parte del senado rechazó regularizar el tema con las armas del tonto decreto 64/95 firmado por Menem y Camillion, olvidando que el mismo fue creado a instancias de un decreto similar en EEUU, sin ningún problema en Argentina con ese material ni ningún estudio al respecto, ya que se comercializaban desde mediados de 1980; cosa de copiar nomás durante las “relaciones carnales”. Cuando Meiszner asumió la dirección del Renar, dijo muy suelto de cuerpo “yo no firmo ninguna arma de decreto” pero ya había en manos privadas alrededor de 12.500 armas semiautomáticas principalmente FSL y FMK5, y ahora algunos argentinos piensan que los fusiles semiautomáticos es un tema nuevo. Lo correcto sería anular el decreto 64/95 con otro decreto y la vida continuará como en EEUU, que a los 10 años eliminaron el decreto del presidente Clinton.