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La Secretaría de Ambiente abrió el periodo oficial en cinco departamentos del Chaco salteño para regular una práctica ancestral y comercial de la región
5 de noviembre de 2026. El Gobierno de la Provincia de Salta, a través de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, oficializó la apertura de la temporada de caza y comercialización de cueros de iguana colorada (Tupinambis rufescens). La medida se enmarca dentro del histórico Proyecto Tupinambis, una iniciativa federal que busca armonizar las prácticas económicas y de subsistencia de las comunidades locales con la preservación biológica de los reptiles. La regulación establece un estricto protocolo de fiscalización para evitar excesos comerciales en el ecosistema chaqueño.
Zonificación, cupos máximos y parámetros de fiscalización
La disposición provincial delimita la actividad exclusivamente a los departamentos de Anta, San Martín, Rivadavia, Orán y el municipio de El Galpón en Metán. Para el presente ciclo, el organismo fijó un cupo máximo total de 40.000 cueros autorizados para el circuito comercial legal. Cada pieza obtenida debe cumplir obligatoriamente con una medida transversal mínima de 30 centímetros para garantizar que no se afecte a ejemplares juveniles.
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El esquema normativo impone severas obligaciones para los acopiadores y comerciantes intermedios del circuito. Los mismos deben estar inscriptos en los registros oficiales, poseer hojas de ruta validadas y asentar los datos biográficos de los cazadores de origen. A su vez el ancho de los cueros será medido de forma rigurosa por los inspectores de fauna antes de autorizar cualquier guía de tránsito hacia las curtiembres.
El Proyecto Tupinambis y el valor socioeconómico
El aprovechamiento del lagarto colorado representa una tradición cultural arraigada en las comunidades originarias y criollas del Chaco salteño. El animal provee un recurso proteico estacional de alto valor durante los meses de verano. Un período en el cual la especie registra su mayor pico de actividad en el monte. La venta supervisada de las pieles constituye una de las pocas fuentes genuinas de ingresos complementarios para numerosas familias del entorno rural.
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La política de manejo sustentable, que Salta implementa desde hace más de dos décadas, demostró que la prohibición absoluta fomenta el mercado negro y desprotege a las poblaciones silvestres. Al asignarle un valor de referencia fiscal y un marco legal transparente, el recurso se jerarquiza y se auto-regula bajo la vigilancia de las mismas comunidades. El control biológico anual mediante el sexuado de piezas permite determinar la salud poblacional de la fauna y reajustar los cupos de las temporadas venideras.
El texto completo del reglamento y sus Anexos está disponible en el sitio web de AICACYP.
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