-
El diálogo que no soy yo.
25 de febrero de 2026. Hay un diálogo que acompaña al tirador mucho antes de levantar el arma. No aparece en el polígono ni comienza con la orden de “Start”. Está ahí desde antes, a veces desde siempre. Es una voz persistente, conocida, íntima. Tan cercana que solemos confundirla con nosotros mismos.
Pero no lo somos.
Ese diálogo no eres tú.
Tú eres quien lo escucha.
Ese murmullo constante pertenece al subconsciente. Y, en la mayoría de los casos, no es una voz amable. No viene a ordenar, ni a tranquilizar, ni a poner en eje. Todo lo contrario: suele ser crítica, insistente, despiadada. Recuerda errores pasados con una precisión quirúrgica. Trae a la memoria aquel disparo errado, aquella competencia donde todo salió torcido, esa final que temblabas sin parar, aquel entrenamiento que se podría haber hecho mejor, te recuerda que eres miedoso.
Leé también: El estado combativo óptimo, otra nota de Rosendo Velarte.
También es experta en anticipar futuros oscuros. “No entrenaste lo suficiente”, “esta vez no va a salir”, “te va a pasar lo de la otra vez”. El subconsciente tóxico no vive en el presente: vive anclado en el error pasado y proyectado hacia el fracaso futuro.
Y acá aparece una pregunta clave, ¿Cuánto tiempo toleraríamos a un amigo así?
Un amigo que no te deja pasar una.
Que te recuerda cada fallo.
Que minimiza tus logros.
Y Que no cree en tus habilidades ni en tus capacidades.
Probablemente muy poco. A ese amigo lo sacaríamos de nuestra vida sin dudarlo. Lo llamaríamos tóxico, dañino, injusto. Pondríamos distancia para protegernos.
Sin embargo, a ese mismo discurso, cuando viene desde adentro, lo escuchamos con atención. Le damos autoridad. Lo aceptamos como verdad. Peor aún: creemos que somos nosotros.
Y no lo somos.
Nosotros no somos la voz. Somos el que puede elegir qué hacer con ella.
Ahora bien, ese diálogo interno no se puede apagar de un día para el otro. Pretender erradicarlo es ingenuo. El subconsciente no se elimina: se entrena. De la misma manera que entrenamos una posición, una respiración o una secuencia de disparo.
Ahí es donde aparece el concepto de estado combativo óptimo. No como una idea abstracta, sino como una construcción concreta, repetida, entrenada. Un estado mental donde ese diálogo interno deja de ser un juez implacable y pasa a cumplir una función operativa: ordenar, sostener, acompañar la acción.
Mirá también: El honor de pertenecer a la tradición del tiro de precisión
Para eso sirven las frases eje. No como consignas mágicas, sino como anclas mentales. Frases simples, conocidas, entrenadas tantas veces como el gesto técnico. Frases que no discuten con el subconsciente, sino que lo reeducan:
“Estoy en control.”
Esta frase combate la sensación de pérdida de control que aparece tras un mal disparo o en una final cerrada. No niega la dificultad, pero reafirma la capacidad de gestión interna.
“Hago lo que entrené.”
Esta frase conecta al tirador con su historia de entrenamiento. No promete resultados; recuerda preparación.
“Este disparo es Ahora.”
Elimina mentalmente el pasado (errores) y el futuro (marcador, rivales, clasificación). Y conecta con el presente.
“Suave y Continuo.”
Esta frase actúa directamente sobre la motricidad fina, especialmente en el gatillo y el seguimiento.
“Acepto el error y sigo.”
Esta frase permite cortar la cadena de autocrítica que suele aparecer tras un disparo malo.
Cuando el diálogo interno está entrenado, no desaparece. Pero cambia de tono. Ya no trae listas de errores ni amenazas futuras. Trae estas frases. Las repite. Las sostiene. Las vuelve familiares en el momento de mayor presión.
En el tiro de precisión, como en la vida, no siempre rinde mejor quien sabe más, sino quien logra habitar su propia mente sin ser atacado por ella. El verdadero control no es callar la cabeza, sino elegir conscientemente qué voz ocupa el primer plano cuando llega el momento de disparar.
Porque, al final, el subconsciente habla.
Pero el tirador entrenado decide qué escucha.
(*) Rosendo Velarte: Olímpico en Atlanta 1996 y Atenas 2004, Campeón Argentino, Sudamericano y Panamericano. Presidente Tiro Federal La Rioja. Vice Presidente Federación Argentina de Tiro
Impactos: 149


