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Científicos del INALI (CONICET-UNL) confirmaron que el aumento del caudal genera un escenario ideal para la fauna íctica. El sábalo, el dorado y el surubí son las especies más beneficiadas.
14 de septiembre de 2026. El fenómeno climático de El Niño está impulsando un verdadero “reinicio ecológico” en la cuenca del Plata. Especialistas del Instituto Nacional de Limnología (INALI, CONICET-UNL) revelaron que las lluvias intensas generan crecidas prolongadas. Este aumento del caudal impacta de forma directa y positiva en los ciclos biológicos de los peces nativos.
El sistema fluvial del Paraná venía arrastrando años de bajantes críticas extremas. Las inundaciones actuales revierten este preocupante escenario ambiental de manera contundente.
La reconexión vital con las lagunas
El principal beneficio biológico radica en la geografía del río. Las crecidas permiten reconectar el cauce principal con los arroyos y las lagunas laterales. Este proceso de desborde hídrico es fundamental para la supervivencia de las nuevas camadas de peces.
El pulso del agua arrastra los huevos y las larvas de forma pasiva hacia estos ambientes internos. Allí, los peces juveniles encuentran un refugio seguro contra grandes depredadores. Además, disponen de abundante alimento para acelerar su desarrollo temprano.
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Las especies más beneficiadas por la creciente
Los biólogos del CONICET señalan que este escenario hídrico favorece principalmente a los peces migradores. El sábalo, especie clave para todo el ecosistema fluvial, muestra los mayores signos de recuperación biológica. Sus poblaciones estaban en mínimos históricos debido a la sequía prolongada.
El incremento de la masa de agua también activa los estímulos de desove en otras variedades comerciales y deportivas. Entre ellas se destacan el surubí, el dorado, la boga y el patí.
El factor tiempo: Una condición indispensable
Los científicos aclaran que el éxito reproductivo depende de variables estrictas. No alcanza con un aumento del nivel del agua aislado o repentino. Para consolidar el beneficio ecológico, deben coincidir dos factores:
- La estación del año: Las crecidas deben suceder obligatoriamente durante los meses cálidos de primavera y verano.
- La permanencia: El nivel alto del río debe sostenerse por un lapso mínimo de tres meses o más. Esto asegura que las larvas completen su primera fase de desarrollo antes del descenso del caudal.
Para ver en detalle cómo el aumento de los caudales modifica la dinámica biológica de la cuenca, te sugiero mirar este video.
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