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La organización de conservación WCS Argentina expresó su desacuerdo.
31 de marzo de 2026. Días atrás, el legislador provincial César Domínguez presentó un proyecto para prohibir la pesca y captura de tiburones en el litoral marítimo de Río Negro. Argumentó que se busca proteger mejor especies a las poblaciones presentes en el Golfo San Matías.
El proyecto apunta a evitar el “efecto cascada” que provoca la disminución de tiburones en la cadena alimentaria. También prevé inspecciones, decomisos y multas para quienes no cumplan con la norma.
Sin embargo, en 2023, una norma de la Legislatura ya exige que se devuelva al mar a los tiburones capturados. La organización WCS Argentina consideró que esa norma tiene sus beneficios para el ambiente.
Juan Martín Cuevas, coordinador de tiburones y rayas en la organización de WCS Argentina, en diálogo con Diario RIO NEGRO, expresó: “No estamos de acuerdo con el proyecto de norma presentado recientemente, ya que no aporta a la protección y dificulta su fiscalización.

Además, aleja a los pescadores deportivos de los tiburones de la solución a los problemas y de la posibilidad de que colaboren en la recolección de información a través de una actividad realizada de manera responsable”.
Agregó también que ese tipo de proyectos puede dificultar la obtención de datos a gran escala y durante largos períodos, como sucede con el programa Conservar Tiburones en Argentina, que se desarrolla con la participación ciudadana, incluidos los pescadores.
El proyecto Conservar Tiburones
La iniciativa alienta a los pescadores deportivos a generar un cambio de paradigma a través de dos propuestas principales. Por un lado, pasar de la pesca de tiburones con sacrificio a la pesca con marcado y devolución al mar. Por el otro, contribuir al relevamiento de información clave para la conservación de estas especies.
Además, registran otros datos importantes como la especie, el sexo y la talla del animal, la carnada, la fecha y el sitio con las coordenadas de donde se liberó cada tiburón marcado.
Ya se han sumado más de 240 pescadores deportivos y guías de pesca de las costas de Buenos Aires, Río Negro, Chubut y Santa Cruz. Se estima que lograron más de quince mil devoluciones de tiburones, de los cuales más de 3.300 poseen marcas para su monitoreo y 34 fueron recapturados.
Piden no comer tiburones gatuzo en Semana Santa
En Semana Santa aumenta el consumo de pescado en Argentina y una de las especies que más se comercializa es el gatuzo. Un pequeño tiburón que se encuentra en peligro crítico de extinción. En tal sentido WCS Argentina lanzó una campaña de concientización.
“Con esta campaña sobre la pesca de tiburones gatuzo queremos difundir que no es un simple pescado, sino que se trata de un tiburón amenazado de extinción. Para nosotros la divulgación es un paso dentro de una cadena de estrategias que llevamos adelante”, señaló Cuevas.
El gatuzo (Mustelus schmitti) posee su stock regional sobre explotado, según el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), y es el más consumido en el mercado interno. En las pescaderías también se lo vende bajo el nombre de “palo rosado” u otras denominaciones.
Este tiburón es endémico de Argentina, Uruguay y Brasil, es decir que únicamente se lo encuentra en estos mares en los que es necesario asegurar su existencia para evitar su extinción. Su estado es alarmante; según datos informados por la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en inglés), en las últimas cuatro décadas su población disminuyó más del 90%.
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