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Una salida en familia y con un debutante
13 de enero de 2026. La verdad que el año pasado fue muy bueno para mis salidas de caza. Con mi Brno ZKK 601 calibre 308 cacé 32 buenas piezas de Jabalí. Y además en tres oportunidades logré cazar dos jabalíes con un solo disparo usando munición factory.
Pero comencé el año 2026 cazando el domingo 4 de enero en la madrugada a las 2:14 hs A.M. mi primer jabalí del año. Una salida de cacería organizada con mi hijo Bruno y su amigo Leo. Para este último su primera cacería de Jabalí. Los instalé en un apostadero montado sobre un trailer a unos 700 metros de distancia de mi apostadero.
Pasan los minutos y las horas y solo vemos liebres maras, martinetas alguna liebre de castilla y con el atardecer veía algunos jabalíes a la distancia.
Ya pasada las 2 A.M. comenzaron a acercarse los jabalíes. Minutos antes del disparo veo a la distancia una silueta de un jabalí, ello gracias a la luna que tenía una iluminación del 99% con un cielo limpio y plagado de estrellas y un sin número de estrellas fugaces.
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Tomo mi fusil y lo apunto, sigo su caminar un poco temeroso, se detiene varias veces, se dirigía al comedero que lo tengo a una distancia de 97 metros. En un momento determinado y con la astucia e inteligencia de estos animales, cambia el rumbo hacia la derecha alejándose cada vez más del comedero.
Yo lo seguía atentamente y siempre teniéndolo apuntado. No me daba tiro ya que solo veía su parte trasera. Pero en un momento determinado se detiene y se gira mirando hacia mi apostadero. Eran micro segundos para tomar la decisión de efectuar el tiro. Se había alejado bastante. A ojo calculé 140 metros (luego de cobrar mi pieza, mido con mi telémetro y la distancia de tiro fue de 187 metros). No dude y disparé a la paleta y en ese instante se sintió el bolsazo del impacto.
Dejé de verlo y me preocupe. Pensé que se me había ido herido. Después del tiro mi hijo me llama por radio y obviamente me consulta por el disparo. Le dije que efectivamente le había pegado pero que no lo veía en la inmensidad de la plantación de centeno que tenía una altura superior al metro. Se ofreció venir a ayudarme a buscarlo, pero mi ilusión era que el cazara ya que estaba con su amigo. Mi respuesta fue, esperemos hasta la 4 o 5 de la madrugada para ver si ellos tenían suerte. 
Un disparo a larga distancia
Pasaron los minutos y a eso de las 3:30 hs A.M. diviso tres jabalíes grandes a la distancia. Los apunto y mi telémetro me marca 317 metros de distancia. Los tres jabalíes estaban plácidamente osando un sector del campo donde hubo una plantación de papas y aún quedaban papines enterrados. En mi mente pensaba, es mucho 317 metros pero apliqué el corrector balístico.
La posición de tiro era por demás incómoda ya que tuve que abrir la puerta trasera del apostadero que está a unos 3 metros de altura, poner un almohadón en mi silla, arrodillarme y así poder efectuar el disparo, siempre observando a los jabalíes y apuntando a uno de ellos. En el momento de querer disparar arrodillado y en mala posición de tiro me vino un calambre en el muslo de mi pierna derecha muy fuerte lo que aceleró la decisión de disparar a ese gran jabalí.
El nuevo integrante. Un relato de caza con receta de Enrique Petracchi.
Lo apunté, tomé firme mi fusil, dejé de respirar y efectué el disparo y con total éxito cacé un jabalí a 317 metros de distancia con mi Brno 308. Dos piezas increíbles cobradas ese domingo 4 de enero.
A segundos del disparo me llama mi hijo y su amigo diciendo que escucharon el grito del jabalí. Ahora si les pedí ayuda para ir a buscar las dos piezas abatidas en la cacería, dos hermosos padrillos.
Luego lo más complicado era cuerearlos y trozarlos. Hermoso color de carne y buena cantidad de grasa. Animales limpios y sin olor, pero es parte de la cacería. Todo un ritual y como buenos cazadores todos contentos, cazó el grupo, cazó el equipo de cazadores, cazamos todos.
Despúes de 18 hs de haber salido de casa estamos volviendo, muy contentos de haber pasado unos momentos inolvidables y más junto a mi hijo y su amigo y ya poniendo fecha para otra nueva salida.
La caza para mí
La pasión me mantiene vivo, activo y pensando permanentemente en la actividad y en sumar gente joven. Gente nueva porque nuestra generación ya cazó. Necesitamos gente nueva y joven que respete a la naturaleza y el cuidado del medio ambiente, el respeto a las armas y a lo que se debe de cazar, solo lo permitido.
Mi consejo a todos los cazadores llevemos gente nueva y joven de cacería. Que conozcan nuestra actividad, la caza, para que sean ellos nuestros herederos y continuadores de esta actividad que ayuda al control de especies .
Viva la Caza y SOY CAZADOR.
(*) Luis Alberto Piazza es presidente de la Asociación Civil Mendocina de Actividad Cinegética (ACMAC).
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