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Señala que es una herramienta esencial para controlar a los depredadores y proteger a la fauna silvestre.
18 de diciembre de 2025. La presión que ejercen los depredadores sobre la fauna silvestre está generando un debate creciente sobre cómo gestionar su expansión dentro de los ecosistemas ibéricos.
Un estudio académico vuelve a situar el foco en la necesidad de adoptar modelos de control más especializados, regulados y compatibles con los compromisos de conservación.
La investigación, desarrollada en el ámbito universitario español y publicada en la revista Animals, sostiene que la caza continúa siendo una herramienta esencial para mantener el equilibrio ecológico en los espacios cinegéticos.
El análisis ha sido elaborado por Emilio Jorge Tizado, profesor del Departamento de Biodiversidad y Gestión Ambiental de la Universidad de León (ULE), en colaboración con la Fundación Artemisan.
El control de depredadores
Los expertos recuerdan que la percepción social sobre los depredadores ha cambiado de forma radical desde mediados del siglo XX.
Hasta los años 70, a muchos de estos animales se los trató como amenazas directas para la ganadería y la caza menor. Esto llevó a campañas de eliminación masiva.
Ese enfoque fue reemplazado tras la entrada en vigor de acuerdos internacionales y leyes nacionales de conservación.
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Esta normativa introdujo criterios estrictos para autorizar métodos de control y exigió que los operadores responsables contaran con formación específica. Tal cambio normativo convirtió el manejo de depredadores en una actividad regulada y sujeta a estándares técnicos.
Hacia un control profesional de depredadores
La investigación analiza cómo se aplican estos métodos en 16 comunidades autónomas mediante 373 cuestionarios remitidos a gestores cinegéticos. Los datos confirman que la caza sigue siendo el mecanismo autorizado más extendido en todas las regiones del país.
El peso del sector cinegético en España es considerable. Según las cifras citadas en León Noticias, existen más de 577.700 cazadores y unos 32.500 cotos distribuidos en 43 millones de hectáreas, lo que supone aproximadamente el 85% del territorio nacional.
Únicamente en la temporada 2022-2023 se registraron 186.283 zorros, 443.714 jabalíes y 275.770 córvidos gestionados mediante distintas modalidades de control.
La comunidad de depredadores es diversa. “En esta lista deberían incluirse los gatos callejeros y los perros. La comunidad de depredadores presente en muchos cotos de caza españoles puede consistir en depredadores especialistas y oportunistas, especies antropófilas salvajes (zorro y urraca) y especies domésticas/callejeras, junto con depredadores exóticos”.
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El impacto de los gatos asilvestrados y la urgencia de un control selectivo
Uno de los puntos más contundentes del estudio se centra en el impacto de los gatos asilvestrados. La ULE y la Fundación Artemisan advierten que este animal doméstico convertido en depredador oportunista está implicado en la desaparición de 63 especies de vertebrados en el mundo.
En España su presencia está vinculada al 14% de las extinciones registradas en fauna de islas y al deterioro de especies en peligro crítico.
Los investigadores defienden que el control de estos gatos debe realizarse con métodos selectivos y no letales. Estos animales no pueden considerarse fauna protegida ni en cotos ni en espacios naturales.
Impactos: 68











