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El Gobierno norteamericano desmantela las restricciones ambientales impuestas por la administración Biden sobre las municiones de plomo y abre más de 37 millones de hectáreas protegidas a la actividad recreativa. Las cámaras empresariales prevén un salto exponencial en las ventas de un sector que inyecta miles de millones a los pequeños pueblos del interior y sostiene 1,3 millones de empleos directos.
23 de septiembre de 2026. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha firmado una serie de decretos destinados a transformar de manera drástica el panorama de las actividades al aire libre. En este sentido, bajo el lema de “Reinvigorar la herencia de caza de Estados Unidos” (Reinvigorating America’s Hunting Heritage) y de “Restaurar la pesca recreativa en agua salada” (Restoring American Saltwater Angling and Recreation), la Casa Blanca ha puesto en marcha un paquete de medidas. Cabe destacar que esta iniciativa desmantela regulaciones de administraciones previas y, al mismo tiempo, abre millones de hectáreas públicas a los deportistas.
Por lo tanto, las nuevas directrices imponen un cambio filosófico en la administración de los recursos del Estado, aplicando lo que la Casa Blanca denomina una “presunción de accesibilidad” en los terrenos federales. De esta forma, a partir de ahora, cualquier tierra pública se considerará abierta para la caza y la pesca por defecto, a menos que exista una restricción legal o científica explícita que lo impida.
Las medidas clave
- Apertura Masiva de Superficie. Las medidas consolidan regulaciones que abren la caza en el 95% de las tierras del Sistema Nacional de Refugios de Vida Silvestre. Esto abarca de forma directa un estimado de más de 37 millones de hectáreas distribuidas a lo largo de 32 estados federados.
- Incursión en Monumentos Nacionales. Se ordenó de forma específica permitir la caza regulada en áreas protegidas de alta significación que antes contaban con fuertes restricciones de acceso. Entre ellas se encuentran el Castle Mountains National Monument (en el desierto de Mojave, California) y el Craters of the Moon National Monument (en Idaho). El único límite establecido es la prohibición de cazar especies protegidas por la Ley de Especies Encontradas en Peligro (ESA).
- Blindaje a la Munición de Plomo. El decreto frena y revierte las restricciones impuestas durante el gobierno de Joe Biden, que buscaban prohibir de forma progresiva las municiones y artículos de pesca tradicionales fabricados con plomo en los refugios nacionales de vida silvestre para evitar el envenenamiento de los ecosistemas. Trump ordenó formalmente a las agencias autorizar y proteger el uso del plomo tradicional.
- Remoción de Trabas Logísticas. Por otra parte se dispuso la flexibilización de trámites burocráticos para la caza de aves migratorias, la creación rápida de arrecifes artificiales marinos para la pesca, y se instó a los estados a eliminar prohibiciones históricas como la de cazar los días domingos. Además, en beneficio de los ganaderos y cazadores, se avanzó en la remoción del lobo gris y el lobo gris mexicano de la lista federal de especies protegidas.
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El impacto económico
Los argumentos de la administración Trump y de las asociaciones del sector —como la Asociación Nacional del Rifle (NRA) y la Fundación Nacional de Deportes de Tiro (NSSF)— se sostienen sobre el gigantesco peso financiero que estas actividades tienen en el Producto Bruto Interno (PBI) estadounidense, actuando como un dinamizador vital de las áreas rurales.
Las Cifras Macroeconómicas del Sector:
- PBI del Sector Outdoor. La economía general de la recreación al aire libre en EE.UU. genera entre 1,2 y 1,3 billones de dólares anuales y sostiene más de 5 millones de puestos de trabajo en todo el país.
- El Impacto de la Caza. Los cazadores y los tiradores deportivos generan un impacto económico total de 107.900 millones de dólares, aportando de manera directa 56.300 millones de dólares al PBI estadounidense y sosteniendo de forma activa un ecosistema de 1,3 millones de empleos.
- El Impacto de la Pesca Recreativa. Las ventas relacionadas con la pesca deportiva y recreativa inyectan 145.400 millones de dólares al año a la economía norteamericana, sosteniendo cerca de 700.000 puestos de trabajo.
El Círculo Financiero de la “Conservación Autofinanciada”
El modelo norteamericano cuenta con un sistema impositivo particular que hace que la expansión de la actividad genere más fondos para el propio Estado:
- Leyes Pittman-Robertson y Dingell-Johnson. Existe un impuesto federal específico del 10% al 11% sobre la venta de todas las armas de fuego, municiones, arcos y artículos de pesca. Esta recaudación se destina de forma automática a los estados exclusivamente para financiar la gestión de la fauna silvestre y la restauración de hábitats.
- Licencias Estatales. Los cazadores aportan más de 1.000 millones de dólares anuales directos mediante el pago de licencias de caza y pesca. Al abaratar los costos de entrada (permitiendo el plomo, que es tres veces más barato que las alternativas de bismuto o tungsteno) y dar millones de nuevas hectáreas operativas, el gobierno proyecta un incremento sustancial en la venta de permisos y equipos.
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📊 Las Voces de la Industria
Las órdenes ejecutivas tituladas “Reinvigorating America’s Hunting Heritage” y “Restoring American Saltwater Angling and Recreation” fueron presentadas oficialmente durante una cena en el Rose Garden de la Casa Blanca. Allí, los principales ejecutivos de corporaciones de manufactura y fundaciones conservacionistas deportivas elogiaron las medidas.
“La orden ejecutiva del Presidente demuestra que esta administración está codo a codo con los deportistas del país. Es una victoria tremenda que garantiza la protección de nuestra herencia de caza, eliminando prohibiciones arbitrarias a componentes tradicionales como el plomo y expandiendo significativamente el mercado para fabricantes y distribuidores a nivel nacional”. (Joe Bartozzi – Presidente y CEO de la National Shooting Sports Foundation (NSSF)).
“El libre acceso y la salud de las zonas de pesca van de la mano. Para los constructores de embarcaciones estadounidenses, esto va más allá de las unidades que producimos en las fábricas; se trata del sustento de miles de hombres y mujeres cuyas fuentes de trabajo dependen directamente del sector marino comercial y recreativo”. (Tommy Hancock – CEO de Sportsman Boats).
“Agradecemos que se reconozca el papel vital que desempeñan los cazadores en el sostenimiento de la vida silvestre. La medida se alinea con la misión de asegurar el futuro de los hábitats a través del modelo de conservación autofinanciada por los propios deportistas”. (Kyle Weaver – Presidente y CEO de la Rocky Mountain Elk Foundation (RMEF)).
“Esta acción decisiva traerá beneficios comerciales de largo plazo para la industria de la pesca deportiva y para los más de 15,5 millones de pescadores recreativos de agua salada del país, al obligar al Estado a medir con precisión el valor real de los negocios ribereños antes de restringir temporadas”. (Glenn Hughes – Presidente y CEO de la American Sportfishing Association (ASA)).
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