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La desconocida Posición Interna.
9 de diciembre de 2025. A medida que un tirador en Fuego Central o carabina de aire comprimido va perfeccionando sus puntajes en las tres posiciones de tiro con armas largas, cobran mayor relevancia el respeto, el control y el cuidado de los pequeños detalles de cada Posición. Un mínimo descuido, sobre todo cuando se producen errores angulares, podría ser un motivo que impida subir al podio.
En una competencia donde se dispara en las tres posiciones clásicas, Pie, Arrodillado y Tendido, se supone que la más firme de ellas es la de Tendido, y por lo tanto sería la que mejor podría contribuir para lograr un puntaje ganador.
Cuando un aficionado ha decidido alcanzar un nivel de competencia en tiro, es posible que en algún momento haya recibido la orientación de un instructor o entrenador, y tal vez pudo observar y analizar por su cuenta a los tiradores de elite durante sus prácticas en el Polígono, ver sus videos, o leer artículos especializados.
De esta manera irá incorporando detalles técnicos que contribuyan con el perfeccionamiento de las posiciones, y consecuentemente elevar su puntaje, donde los registros asentados en la Libreta de Tiro, constituyen un auxiliar invalorable. No obstante, existe un ingrediente poco conocido que contribuye mucho más si se adapta como rutina de entrenamiento, tanto en seco como durante las prácticas de tiro efectivo.
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Se trata de la Posición Interna, directamente vinculada con los aspectos posicionales que no se ven a simple vista. Algo parecido a lo que los neurocientíficos denominan “Interocepción”, o capacidad de sentir lo que ocurre dentro de uno mismo, pero en este caso aplicado exclusivamente al tiro.
Por ejemplo, detectar una tensión muscular que no corresponde, o mantener estable el equilibrio del cuerpo, aspectos que se diferencian de la posición de tiro visible o evidente en el cuerpo del tirador. En la práctica, la Posición Interna abarca desde el instante en que comienza la apnea o bien poco antes de concretarla. Especialmente durante el proceso de puntería y ejercer la presión necesaria en el gatillo para efectuar el disparo.
Comprende también la relajación muscular. La más completa inmovilidad en el agarre del arma durante el disparo, el adecuado nivel de presión en el brazo de la correa portafusil, y el momento preciso para salir de la apnea y continuar con la respiración normal.
También interesa controlar en la Posición Interna el relax general del cuerpo, del torso, de los hombros, la presión de las manos en la empuñadura del arma y la presión de la culata sobre el hombro.
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De esta manera el control de la Posición Interna se convierte en una evaluación constante de los factores mencionados, a los cuales se suman la posición y el trabajo de los músculos, tendones, ligamentos, articulaciones y apoyos sobre huesos. La atención sobre estos diminutos factores, permiten al tirador realizar microajustes para lograr y mantener la puntuación adicional buscada, que en realidad es el objetivo de la Posición Interna.
La Posición de tiro externa, es la configuración física visible para un observador, tal como la alineación de los pies, piernas y el cuerpo, con respecto al arma y el blanco, mientras el tirador se concentra en mantener la puntería y presiona con suavidad el disparador, dejando de lado todo lo referente a la Posición Interna, por desconocimiento o por no darle la importancia que se merece, y que al no prestarle atención, se convierten automáticamente en factores negativos durante la ejecución del tiro, quedando de lado el incremento de puntaje que conlleva ese control.

El gráfico superior representa lo comentado anteriormente, e ilustra sobre los momentos intervinculados durante la ejecución del disparo que no son tenidos en cuenta por el tirador.
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En el mismo vemos los aspectos a los cuales habría que prestarles atención. Es decir los diferentes factores que componen la Posición Interna desde 10 segundos o más antes de comenzar la apnea, hasta 10 segundos después de hacerlo.
Es bastante común que en la fase final, e instantes antes del disparo, el tirador deje de prestar atención a los aspectos vinculados con la Posición Interior. Distracción que con toda seguridad afectará su desempeño.
En este gráfico se supone que el disparo salió a los siete segundos aproximadamente, donde hay que tener en cuenta que en dos o tres segundos más, los músculos del ojo se cansarán de estar en tensión y dejarán de fijar adecuadamente la vista en el guión.
Los tiradores avanzados cuando disparan, especialmente en Posición Tendido, prestan mucha atención a cómo se encuentran los factores atinentes a su Posición Interna, mientras buscan obtener o mantener el relajamiento mental que contribuya con la posición estable, donde la consideración de los detalles por más pequeños que parezcan, constituyen la base del triunfo.
(*) Jorge Sáenz es Profesor Instructor ITA 006, actual Director de Tiro del Club de Tiro Independencia.
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